Salimos ya de noche de Tabira con dirección Atxarte por los caminos de la GR Mikeldi. Txakursulo, las tres cruces y tomamos dirección al Pol-pol por pista (otro día lo haremos por Urkiolamendi). Había luna llena. Casi no hacía falta iluminación durante las subidas.
Subimos a la campa más alta del Pol-Pol donde reponemos fuerzas mientras disfrutamos del lugar: Impresionante.
Luego encendemos todas las luces porque empieza la bajada campo a través buscando el sendero entre los caballos.
Paramos a menudo para disfrutar del paisaje nocturno, charlar con unos montañeros que iban a hacer noche en zabalandi, admirar el impresionante mar de nubes que había sobre el Duranguesado, intentar hacer fotos (difícil con tan poca luz y cámara barata) y esperar a los que van más lentos (por no llevan buenas luces).
Seguimos hacía Besaide. El hayedo de Tellamendi estaba impresionante. Si ya es una gozada pasarlo de día, de noche la sensación es aún mejor. Luego Besaide y bajadita hacia Elorrio.
Acabamos pasadas las 12 de la noche en Matiena tomando una cervecita mientras comentábamos lo bien que lo habíamos pasado. Para repetir.
